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Patones de Abajo

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Llegada a Patones de Abajo

 

Salida de Patones de Abajo

Patones es un municipio español perteneciente a la Comunidad de Madrid. Situado al nordeste de la comunidad, su población se reparte entre las localidades de Patones de Arriba, que por su patrimonio es uno de los centros de turismo rural regional, y Patones de Abajo.

Se han encontrado recientemente importantes restos arqueológicos, los más importantes en la Cueva del Reguerillo. También en 1974 se descubrió un castro celtíbero, del siglo II a. C., algunos dicen que Patones data de la reconquista.

En 1555 Patones de Arriba ya existía, tenía 7 vecinos, y era dependiente de Uceda. Hubo reyes del pueblo hasta 1750, que se pidió que empezara a haber alcalde, los reyes eran hereditarios. Cuenta en 1781 Don Antonio Ponz, en su monumental obra "Viage de España, en el que se da noticia de las cosas apreciables y dignas de saberse que hay en ellas" (tomo X) (Madrid, 1781) y sobre el reino de Patones lo que sigue:

"Como a mitad de camino entre Torrelaguna y Uceda se ve a mano izquierda una gran abertura en la cordillera, que cierra un pequeño valle, llamado "Lugar de Patones" sobre el cual sería delito no contar una célebre antigualla, que es la siguiente: En aquella desgraciada edad en que los sarracenos se hicieron dueños de España, ya se sabe que muchos de sus moradores huyeron a las montañas y a los parajes más escondidos y retirados. Algunos buenos cristianos de la tierra llana decidieron, pues, introducirse por la expresada abertura, buscando en lo interior de la sierra cuevas donde esconderse, y fue de tal suerte, que no cuidando los enemigos de territorio tan áspero y quebrado, pudieron aquellos godos fugitivos vivir en él todo el tiempo del poderío musulmán, manteniendo sus costumbres, creencias y sustentándose de la caza, pesca, colmenas, ganado cabrío y del cultivo de algunos centenos, como lo hacen también ahora. Estos hombres, que se llamaron los Patones, eligieron entre ellos a la persona de más probidad para que les gobernase y decidiese sus disputas, de cuya familia era el sucesor, y así se fueron manteniendo de siglo en siglo con un gobierno hereditario, llamando a su cabeza "Rey de los Patones". No es esto lo más gracioso, sino que después de haber recobrado España su primitiva libertad, y sacudido totalmente el yugo de los sarracenos, se ha conservado entre los Patones este género de Gobierno (bien que subordinado a los Reyes de España y a su Consejo) hasta nuestro días, en que el último rey de Patones solía ir a vender algunas carguillas de leña a Torrelaguna, en donde le han conocido varios sujetos, que le trataron y me han hablado de él. Este hombre, que era pacífico y enemigo de chismes, se dejó de cuentos, y comprbando que sus súbditos se situaban ya en el boquete, a vistas a la llanura, hubo de barruntar alguna inundación de las fórmulas legales de su reino (donde los juicios eran verbales, sin autos, pedimentos, ni traslados), o acaso la ocupación del Gobierno le impidese atander debidamente a su propia subsistencia, por lo que abandonó su trono; de modo que los Patones, viéndose sin pastor, se sujetaron espontáneamente a la jurisdiccón y al corregimiento de Uceda, de la cual hoy es aldea el Reino Patónico. Al someterse, los independientes súbditos perdieron mil apreciables y antiguas prerrogativas, y no es poca cuando el Consejo Real de la España comunicaba órdenes y decretos a los capitanes generales, gobernadores y justicias, escribía separadamente para su observancia al que regía este antiquísmo pueblo, en esta forma: "Al Rey de Patones". No hay que reírse que esto bien puede probarse en Madrid, a pocas diligencias que se hagan; y aun tengo entendido que Su Majestad, el señor don Fernando VI, quiso informarse de las circunstacias del reino de los Patones... ¡Cuantas reflexiones morales y políticas me viene a la imaginación! Un reino hereditario de mil años por lo menos, gobernados en profunda paz, sin otras reglas que la razón natural; un pueblo conservado en medio de España, en el cual no pudo hacer brecha el Corán, ni tanto errores como después fueron viniendo; un reino contento con la angostura de sus límites, sin dar entrada a otras costumbre, ni trajes, ni más idea que la de cultivar bien su estrecho territorio, ni más ciudado que los de us comenas y su ganado; los hijos de las familias sujetos a los padres, y todos ellos obedientes a su rey.. Queden, por lo tanto, los lectores instruidos de esta singular Monarquía Platónica, de su principio, duración y fin; y aunque alguien diga (que bien se dirá) ¿cómo es posible que existiese eso a doce leguas de Madrid, sin saberlo yo, ni haber oído hablar a alma viviente? no me casusará maravilla, pues yo me hallaba en el mismo caso. Sabido es cuál suele ser nuestra curiosidad por indagar lo que sucede a dos o tres mil leguas de aquí, ignorando lo que hay en nuestra propia casa.."

Cuenta J.B. Amer en artículo publicado en Historia y Vida, nº 45, 1971 en artículo titulado "El Milenario Reino de Patones" que por mucho que se ha indagado en archivos no se ha encontrado prueba documental escrita alguna, quizás porque los archivos de Uceda se quemaron en la Guerra Civil.

La tradición oral está fuertemente arraigada entre los habitantes de la comarca. Algunos ancianos dicen de la existencia de un libro desaparecido en el que los reyes contaban la historia del pueblo.

Los vecinos de Patones, desde que bajaron del emplazamiento original en Los Pradales en 1783, dos décadas antes de desaparecer como "estado independiente" perdieron sus usos, lenguaje y ancestrales costumbres.

Durante la invasión napoleónica el lugar tenía unas cincuentas familias..

Sobre el año 1850 se empezó a construir la presa del Pontón de la Oliva, y se descubrieron algunos restos más, en esa época ya había iglesia parroquial, ayuntamiento...

El historiador Juan Ortega Rubio advertía - en 1921 - "se notaban semejanzas lo mismo en la lengua que en el carácter de aquellas rústicas gentes, que hacía sospechar si procedían directamente de los godos".

El recuerdo del Rey de Patones ha quedado también entre los artistas. Se encuentra esta cita en "la guía de la provincia de Madrid" de Antonio Cantó "Yo llegué a presenciar en el salón de Otoño de año 1925, un cuadro que represntaba al último rey de Patones, con capa parda hasta los pies, a, modo de manto real y un sobrero calañés ciñendo sus sienes en sustitución de la corona, guiando un borriquillo".

Durante la guerra civil algunos vecino de Torrelaguna subieron " a por el cura" que fue defendido por toda la población a una, poniéndose como barrera ante la Iglesia, según una vecina Carmen Cimarra.

La única "guerra" que han sostenido los vecinos de Patones con el Estado Español es la conocida "guerra de los pinos" a raíz de que el Instituo Español de Repoblación quisiera meter unos cuantos en la década de los 40. Un resumen de las operaciones bélicas nos lo hace el Tío Marcelo " Pero nosotros vivíamos de la cabras y resultaba que nuestros animales tenían que desaparecer ... Así que es que no os quiero contar la que armaron los mozos. ¡Como que tuvo que intervenir la Guardia Civil para poner orden! Claro que el ingeniero de los de la Repoblación cobró de lo lindo".

Patones de Abajo se creó sobre 1940, después de la guerra civil, la localidad no es muy antigua, se fundó gracias a que los habitantes de Patones de Arriba se trasladaron a vivir abajo por la Vega del río Jarama, aunque se construyó la carretera M-102, que comunicaba el municipio con Torrelaguna. El pueblo de Patones de Abajo después de fundarse se comenzó a poblar en 1960.

En 1971 en Patones de Arriba quedaban doce vecinos y se podía apreciar en la aldea que había un "predominio de gente rubia, ojos claros y facciones correctas".

Patones de Abajo hoy en día es un pueblo muy nuevo, casas lineales, sus habitantes se dedican a la agricultura, pero también al sector servicios.

Patones de Arriba[editar]

 

Patones de Arriba es sin duda el sitio turístico de todo el municipio de Patones, es una bella localidad, subida en una pequeña montaña. Una de las localidades turísticas de la Comunidad de Madrid

Vegetación[editar]

 

Jara de monte bajo, los bordes Norte y Este están repoblados de pino. El centro, rocosas y de pequeño matorral, son tierras baldías. En la vega el suelo es muy rico y favorece gran variedad de cultivos, como de cereales, viña y olivares. Los bordes del río Jarama muestran un paisaje arbóreo de gran atractivo que sigue por la carretera de Torrelaguna.

Monumentos y lugares de interés[editar]

 

Arquitectura negra: Patones de Arriba ofrece una de las muestras más representativas de arquitectura negra de la Comunidad de Madrid. Mediante esta denominación se conoce un tipo de arquitectura rural que emplea como elemento constructivo principal la pizarra, roca muy abundante en la zona. Casi todos los edificios de Patones de Arriba están levantados con este material, incluso las construcciones y reconstrucciones llevadas a cabo en las últimas décadas del siglo XX.

Iglesia de San José: Se solicitó su construcción por el Arzobispo de Toledo en 1653, hoy en día está basada básicamente en el turismo. Está en Patones de Arriba.

Ermita de la Virgen de la Oliva: Se encuentra a unos cuatro kilómetros del casco urbano de Patones. Es de estilo románico-mudéjar y probablemente fue edificada en los siglos XII-XIII.

Cueva del Reguerillo: Se trata de la cavidad más importante de la Comunidad de Madrid, tanto en aspectos científicos como espeleo-deportivos. Se accede a través de la carretera que une Torrelaguna con El Atazar, pasando por Patones de Arriba. Actualmente se encuentra cerrada.

Pontón de la Oliva. Esta presa fue levantada en la segunda mitad del siglo XIX, en el contexto de las obras de construcción del Canal de Isabel II, dirigidas al abastecimiento de agua a la ciudad de Madrid. Nunca pudo ser explotada adecuadamente por las filtraciones del terreno donde se ubicó. Dos años después de su inauguración fue necesario construir una prolongación del canal, aguas arriba, y construir también una nueva pequeña presa (Navarejos) para desde ella derivar el agua hacia Madrid.

Fiestas[editar]

 

La Candelaria

Se celebra el día dos de febrero, día de la presentación de Jesús en el templo. Por la mañana se celebra una eucaristía, seguida de procesión por la tarde. Por la noche hay orquesta y baile.

Carnaval

Se decora el salón cultural y se celebra una noche de disfraces, con premios para los mejores disfraces.

San José

Se celebra el 19 de marzo. Da nombre a la iglesia de Patones de Abajo (Iglesia de San José).

San Juan

Es el 24 de junio. Es la fiesta del pueblo por excelencia ya que se celebra en época veraniega. Hay verbena, fuegos artificiales, corrida de toros, parque infantil, hoguera con sardinada, etc. Sin duda la guinda lo pone el pregón de fiestas, que cada año congrega a más vecinos y visitantes debido al gran número de estrellas y celebrities que han pasado por él.

Pre-nochevieja almendrera

Cada año Patones se adelanta y celebra una pre-nochevieja por todo lo alto en la que no faltan grandes artistas invitados.

Educación[editar]

 

Artículo principal: Anexo:Centros de educación infantil, primaria y secundaria en la zona norte de la Comunidad de Madrid#Patones.

En Patones hay una guardería (pública).

País        España

• Com. autónoma           Madrid

• Provincia         Madrid

• Comarca          Valle del Jarama

Ubicación            40°51′17″N 3°29′7″OCoordenadas: 40°51′17″N 3°29′7″O (mapa)

• Altitud              834 msnm

• Distancia         

60 km a Madrid

'11

Superficie           35 km²

Núcleos de

población            Patones de Abajo y Patones de Arriba

Población            521 hab. (2012)

• Densidad         14,89 hab./km²

Código postal    28189

Alcalde (2012)   Eladio Hernanz Gil (PP)

Sitio web             http://www.patones.net/

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